Dos poemas de Goldar enviados por Alba Oliva
En fin En fin
>
> Una mujer en el teléfono
> no puede terminar diciendo
> cualquiera sea el motivo.
>
> Por algo la pregunta
> aunque cambie las salutaciones
> con mayor prudencia
> evitando el fonema que pueda obligar
> un sentido no querido
>
>
> Pero una mujer en el teléfono
> es una voz para el peligro,
> una palbra con imaginación,
> una ruleta,
> porque uno no sabe silas presiciones hasta dónde,
> el tono la imagen, una puntuacon en el relato
> han de crear el mundo que ocupa la cabeza.
>
>
> Lo Que Dura La Vida
>
> Cumplías las palabras,
> en un ritual de poesía recitada.
>
>
> Y las decías para entenderlas,
> y el color azul te protegía del invierno
> en celbraciones de agosto.
>
> Eras la voz segura oscura,
> era el poema del padre al hijo
> sepultado en tierra bendecida,
> y fueron castellanos y latines los títulos
> y el argumento,
> y tu voz era una expresión de chica
> con dramatismos de colegio
> que a poco ir sabría contar tambien
> la dicha,
> y una desventura.
>
> DE su poemarioEn Voz Desmayada y Baja
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